domingo, 9 de mayo de 2021

Poemas, Senryûs, Tankas y microrrelatos de Stella García

Stella García

           Stella García es de esas personas que, aunque no conozcas, tras dialogar con ella por la red o por teléfono, te transmite esa extraña sensación de familiaridad vivencial, aunque las vivencias que narra sean diametralmente opuestas a las tuyas, pero en cuyas sensaciones no solo te reconoces sino que te sientes partícipe, quizás por aquello que todo ser humano tiene en común: la búsqueda, el hallazgo, el reconocimiento en las emociones que nos conforman. Es todo un placer recibirla en el blog (después de aplazar una y otra vez nuestra cita, al fin coincidimos). 


Muchas gracias, Estella, por tu calidez y cercanía. Te cedo la palabra:


Stella García:

Soy Argentina, profesora y traductora de francés, especialista en lingüística aplicada.

Estudiosa de la obra de Jorge Luis Borges y de Julio Cortázar (coordinadora de talleres de lectura de ambos escritores).

Creo que el hecho de vivir entre dos lenguas y sorprenderme desde pequeña que podía pasar de una a otra como si paseara por el campo donde vivía, en un pueblo de la Provincia de Buenos Aires, fue un motor que me instaló en ellas y nunca más salí.  En la temprana adolescencia, la lectura de autores franceses y de autores hispanohablantes, fue otro motor que me amarró más fuertemente a la literatura, lugar en el que soy feliz.

No sé exactamente cuándo empecé a escribir, creo que cerca de los treinta años o un poco antes. Pero tengo para mí que el momento inicial se encuentra en mi primera infancia cuando me entretenía leyendo la Biblia o el misal de mi mamá  para luego reversionar aquellos textos que me resultaban maravillosos. Lamento que esos escritos que escandalizaban a mi madre y hacían las delicias de mi padre, se  perdieran sin que yo haya tenido la ocasión de leerlos siendo adulta. Siempre me pregunto qué locas fantasías habrán brotado de mi cabecita infantil.

Alrededor de los treinta años comencé a escribir cuentos; incursioné luego en la poesía, experimenté en el mundo del haiku y del tanka, también en el microrrelato,  género que me parece desafiante. Publiqué en revistas literarias de mi país, participé en antologías de cuentos y gané algunos concursos. Un cuento mío fue adaptado para el ciclo televisivo de literatura “Tintas argentinas”.

 Entre mudanzas y distracciones perdí no poco material cuando todavía no había llegado la época del ordenador y sus archivos.  Siguiendo a Borges, leo más de lo que escribo; la lectura me es imprescindible.  Soy consciente de que podría escribir más pues el deseo de hacerlo está vivo, pero… me cuesta soltar la mano, empezar, trabajar, corregir y seguir trabajando. Para colmo, el afuera me tienta a cada minuto. Vivo en la ciudad de Buenos Aires donde hay muchas actividades que me atraen también. No obstante, cuando logro la quietud que necesito para escribir, lo hago con mucho placer. Escribir, aunque luego guarde lo escrito en un cajón, me conecta con otras zonas del pensamiento, de las sensaciones. Hace diez años, desde que mis dos hijos viven afuera, uno en España, el otro en Alemania, llevo un diario para cada uno a los que se sumaron tres, uno para cada nieto. Allí están mis emociones más profundas. Escribirlo implica plasmar alegrías, tristezas, nostalgia referidas a ellos. En el fondo, los escribo como legado del amor que les profeso. No cuento con la inspiración pues no creo en ella, aunque reconozco que alguna rara vez llegó y me movilizó a través de  una imagen,  un recuerdo, una catástrofe natural o un conflicto bélico. Cuando alguna musa me visita, trato de no dejarla escapar, pero no siempre lo logro.

Stella García


                                                                                                                              

ADAGIO

 

La tarde es la cadencia perfecta de las sombras

y mi nombre apenas un indicio de ella.

 

Evoco el pasado como quien hurga tardíamente

en el arcón de los recuerdos

                                     cofre mágico de la infancia

atribulado de olvidos y hojarasca.

 

Imagino que no hemos dicho todo

que guardamos horas inconclusas

panes por levar

                                    crepitaciones nuevas

Decía...

la tarde es la cadencia perfecta de las sombras

y tu nombre  apenas un indicio de ella.

 

                                                                                                        

Es invierno y no olvido

 

Por las aberturas del alma

se cuela el aire mágico.

 

Piadosa mirada nos regresa al espejo

 

Junto a la espumosa ola del recuerdo

una huella delicada se diluye.

 

Profundo azul corona de ficciones

templos profanos.

Los gorriones asombran

la impavidez del parque

Monótono crujir de hojas

arrecia en mis oídos.

 

El invierno se cuela

por las aberturas del alma.

 

PRIMER PREMIO en el 11º Concurso Bienal e Internacional de Poesía" organizado por la Biblioteca Popular "Pbro. Raúl Entraigas".

Don Bosco 286 (8512) Villalonga- Pdo-. de Patagones. Pcia. de Buenos Aires

                                                                                                                                                          
Quiero decir algo de ti

 

Al hechizo sucede el dolor.

Los espejos devuelven nuestros rostros

personajes de tragedia.

 

La pasión no tiene miramientos

se olvida del estilo

 es desprolija.



Extraños

 

Qué diferente y brutal es el tiempo

la percepción del tiempo

el modo en que el tiempo nos somete

a la evidencia del olvido.                                                                                                                         

 

SENRYÛS

 

I)             SOLEDAD

 

Monólogo gris                           

una manera suya                                 

de desesperar                                      

 

II)            LUTO

 

Luna de sangre                        

partículas en fuga                                           

llora Japón                                            

 

 

 

TANKAS

 

I)             MENTIRA

 

Tornasolada                                         

confusión de los cielos            

dioses  extraños                       

arbitran yerto dolor                              

no engañen dioses, no           

 

 

II)            EVOCACIÓN

 

Madreselva                                           

tránsito del olvido                                

azul mañana                                        

encarnados ayeres                              

olvidadas promesas                            

                                                                                                                                  


MICRORRELATOS

 

ENCUENTRO

 

─¿Qué buscas?  ─preguntó un hombre a otro.

─Un sueño ─contestó el interpelado.

─Maravilloso ─contestó el primero─:  Yo busco un soñante.

 

 

 

PERSECUCIÓN

 

Hacía un buen rato que se daba cuenta de la persecución.  Cambió varias veces de rumbo; todo siguió igual.

Se paró en seco.

 

─¡Basta! –gritó–.  Desenfundó el arma y disparó.  Quedó muerto en la vereda.

 

 

Stella Maris García

 

jueves, 25 de marzo de 2021

Cristina Requejo: Escribir es mi manera de reconciliarme con la vida

 

Cristina Requejo


Cristina Requejo, nació en Ourense, un 16 de Mayo de 1970. Estudió Psicología Clínica en la Universidad de Santiago de Compostela. Vivió en Galicia hasta el año 1992, en el que se trasladó a Madrid, donde reside actualmente. Es autora del poemario De dónde esta manía de ser pájaro (Enkuadres, 2017) y escribe en diversas webs literarias. Agradecemos a la autora su visita esta semana en el blog para hablarnos de literatura y de sus primeros encuentros con las letras.

Gracias por tu tiempo, Cristina. En 2017 publicaste tu primer poemario y sabemos que estás trabajando en el próximo, ¿Es la escritura una constante en tu vida o surge a raíz de algo? ¿Desde cuándo escribes?

Comencé a escribir siendo casi una niña. En la adolescencia escribía todo lo que pasaba por mi mente, fragmentos o retazos de cosas cotidianas por las que sentía inquietud, sin llegar a tratarse nunca de diarios, ya entonces solía reescribir y cambiar finales de libros que leía. Recuerdo que Reescribí y cambié el final de Madame Bovary. Extravagancias adolescentes en las que invertía el tiempo, pero que me ayudaban a evadirme, supongo. Ya más mayor, con 19 años, empecé a escribir  relato breve. Publicaba relatos semanalmente a esa edad en un periódico local del Bierzo, y aquel reto me estimulaba. Si te soy sincera me produce un sentimiento de ternura y espanto releer aquellos textos, pues no tenía ni el más mínimo conocimiento acerca de estructura. Aún los conservo, eso sí, cerrados bajo llave. A partir de ahí nunca dejé de escribir, pero sin ánimo de intentar publicar nada hasta que, ya muchos años después, abrí el blog Desde mi luna, donde principalmente escribía textos de carácter confesional. Unos años más tarde empecé a colaborar en  el blog Esta noche te cuento, llevado magníficamente por Juan Morán.  Es un blog de relatos, y algunos de esos relatos fueron recogidos en la Antología Un tiempo breve junto con textos de otros autores a los que admiro.

Del relato pasé a la poesía casi de forma accidental. Empecé como un juego en el concurso Cuenta 140 de El cultural, levado por Joaquín Pérez Azaústre, en donde gané en varias ocasiones. Nunca antes había escrito poesía y me empecé a sentir cómoda dentro del género. Así, en el año 2017 salió publicado mi primer poemario, que lleva por título ¿De dónde esta manía de ser pájaro?, en la editorial Enkuadres. Actualmente estoy ya en la fase final de mi segundo libro de poemas, que espero vea pronto la luz.


¿Qué dirías que te aporta la escritura y, por ende, la literatura en tu día a día?

Escribir es para mí una necesidad emocional que surge a su vez de otra necesidad también importante , que es la reconciliación con lo vivido. Es en la escritura donde encuentro la aceptación de mis vivencias, y también la comprensión y el porqué de las mismas. Me refiero a esas vivencias que nos marcan, a veces dolorosas. Cuando las convierto en palabras, se produce en mí una especie de catarsis, a veces inconsciente, y todo el proceso, así como la experiencia vivida, cobran sentido. La escritura en mí es un instrumento útil que actúa como catalizador emocional. Publicar es la guinda del pastel, pero nunca una guinda necesaria. Si escribiera pensando en publicar estaría sometida a muchas servidumbres, y a mí no me apeteció nunca estar sometida a nada. Escribo desde la libertad que yo misma me concedo.


¿Cómo surge tu proceso creativo?

La respuesta a esta pregunta está muy ligada a lo que te dije en la anterior. No vivo para escribir ni escribo para vivir (para mí esto es una gran cursilada). Todo lo que escribo viene de mis vivencias, o mejor dicho, de las emociones que me causan determinadas vivencias. Pero yo no decido el momento en el que voy contarlas, sino más bien al revés: es el momento el que llega y decide que hay algo que decir y  me pongo a ello. Necesito distancia emocional para contar, y eso requiere a su vez una distancia temporal de lo vivido, que es quien deja el poso de mi escritura.

 No soy una escritora disciplinada, y tampoco espero a que me llegue un fogonazo inspirador para escribir. Escribo cuando siento que en mi interior hay asuntos que ya han sido resueltos. Es mi  manera de reconciliarme conmigo y con la vida a través de un diálogo honesto con todas mis experiencias.

 

RENACIMIENTO

Era octubre,

y yo me concentraba

en el minúsculo universo de un jersey,

eludiendo la penumbra que creamos

entre el lenguaje y nuestras manos.

Lo perdido se subrayaba en mi memoria

con esa libertad casi insultante

de quien estrena alas

(resulta inevitable despertar lo extraordinario

sin que un temblor me rompa)

Siempre quise hacer posible el aire

pactando entre delirios y temores,

sepultando la mística belleza

que vive en aceptar

lo que se desvanece.

Era octubre

cuando de mí nacieron otras

que no tenían orgasmos silenciosos,

otras alborotadas

que ensalzaban el regreso de la luz,

sin servidumbres.

Entonces, comprendí.


 Del libro De dónde esta manía de ser pájaro


DUELO

 

Un apagón de luz

 

con su estirpe

 

de soles,

 

la sal desnuda.

 

El miedo arranca

 

las escamas

 

de los peces

 

mientras te busco

 

en la desembocadura del frío

 

para velar

 

tu máscara de helechos.


(Poema inédito que no forma parte de ninguna obra)


PLEGARIA

 

Dormirme lenta,

 

mecida por el agua

 

de un sueño posible,

 

una barca,

 

el canto de unos grillos.

 

Dormirme lenta,

 

sin mencionar el frío

 

como un mantra

 

capaz de desvelar

 

la incertidumbre.

 

Dormirme lenta

 

en un atardecer

 

que se desploma

 

sobre un árbol desnudo.

 

El miedo lejos,

 

como un silbido de nostalgia.


(Inédito. No forma parte de ninguna obra)

 

Desde mi luna (Hacer clic aquí para visitar el blog de la autora)

 Enlace al libro: De dónde esta manía de ser pájaro





 

domingo, 21 de marzo de 2021

De los setenta a los noventa: Cinco poetas de actualidad

 En el día mundial de la poesía, compartimos los versos de cinco poetas españolas, cuyo nombre ha renovado la poesía (y su concepto), nacidas entre los años setenta y mediados de los noventa.


PILAR ADÓN

Pilar Adón (Madrid, 1971)

El mundo hueco

 XXI

Nos deshicimos de las huellas.
Ni un resto de pelo, ropa o deje al hablar.
Vendimos las tierras, cerramos las casas,
los utensilios dejados en el suelo de la calle ancha
donde no durarían ni un día. Un paseante,
un morador, darían con el provecho
que nosotros no veíamos.
La cabeza arriba y abajo,
Olvidando la lengua antigua
Con que aprendimos a decir las palabras y también a
callarlas.

Repartir las semillas.
Repartir el pan.
Sin más rezos ni expiaciones.
Sin apelativos ni títulos.
Huir de los abrazos de camino a los trenes
donde perder el olor a nata,
el peso de las mantas.
La permanencia del vértigo.

No aguantamos.
No quisimos más fallos que los nuestros.
Nuestros códigos nuevos para pensar.

[Poema recogido del libro Mente animal, La bella Varsovia, 2014]     

 Más información sobre la autora

                                   MIRIAM REYES

Miriam Reyes (Orense, 1974)







No tengo casa a la que volver
ni esperanza de la que colgarme
por eso camino.

Las casas se derrumban a mi paso

la tierra es una alfombra de escombros.
Me detengo a admirar la belleza de las palas mecánicas
los movimientos de las excavadoras me erizan de deseo.
De noche las contemplo:
los perfiles inmóviles de las palas
descansando sobre el cielo azul cobalto
al lado de la luna de luz nacarada
son aún más hermosos que los brazos de los hombres que las manipulan
y las excavadoras
con sus enormes bocas abiertas y llenas todavía
de tierra y escombros
parecen enormes animales muertos.

Mis padres me enseñaron a no tener nunca nada.
Ellos me enseñaron a no volver nunca a casa
a no decir nunca esta casa es mía
aquí me quedo yo
en este lugar que amo.

Cierro la puerta y no necesito mirar atrás para saber
que la casa ya no existe más.
En ninguna parte sin hablar con nadie estoy
pero si nos cruzamos
puedo enseñarte a caminar sonriente sobre la desolación.

[Poema recogido del libro  Espejo negro, DVD, 2001]

 

 Sé que poseo la enfermedad

puedo llegar a señalarla con mi propio dedo

sin terror 

sin emociones innecesarias.

Somos tan poco independientes

la una de la otra

que no logro diferenciar su dolor

del dolor de vivir.


Amar la nieve no me ayuda a resistir el frío


Desmonté las calles una ciudad tras otra
para alimentar el fuego
y me puse a vivir
entre las hogueras.

Más información sobre la autora

ELENA MEDEL

Elena Medel (Córdoba, 1985)







Expulsión de los mercaderes del templo                       

Bienvenido, hueco; bienvenidas,
fechas señaladas, vidas de tres o cuatro
años en cajas
de cartón. Tanto entregué que se marcha conmigo.
Ni un vacío: vidas de tres o cuatro años,
sus siluetas marcando la pared.

Después, allí donde me hablaban
los encajes, allí donde me hablaban, el edificio
y su diccionario  —cuánto dejarían escapar— los pintaron
de blanco. Me acusaron del comercio.
Pequeñas cajas, ¿qué pensasteis de mí?

El poema se prende entre una casa y otra
y entre  una casa y otra, de esta manera,
se empieza otra vez.

Bienvenida, pródiga:
¿qué pensaron que haría? Me libré
de los templos. Sonreídme, decid
adiós al hueco: dadnos hoy
la boca que sople y apague el volcán.

[Poema recogido del libro Chatterton, Visor, 2014]





LUNA MIGUEL
Luna Miguel, 1990


Ancla plateada

Eres un buen momento para nacerme de este brazo.

Para nacerme de las rodillas.

Para nacerme:
nunca del vientre,
sí del tatuaje plateado.

Antes del óxido yo lo era todo.

Ahora soy futuro.

El hilo delicado que se anuda en el ancla.

De La tumba del marinero (La Bella Varsovia, 2013)

Más de la autora

LORETO SESMA



Loreto Sesma (Madrid, 1996)




Vengo de una rutina de silencios,

de miedos tintineantes,

de complejos que acabaron convirtiendo el oro en barro.

Me dijeron que el futuro se labraba,

y yo por mucho que miro

sólo encuentro temor

y ningún motivo

para seguir contando mis pasos.

 ¿Por qué el camino

para que cuente como vida

se ha de hacer llorando?

Más sobre la autora

jueves, 11 de marzo de 2021

'Las mujeres que en mí habitan', un poema de Manuela Vicente Fernández

 Para la semana de la mujer os recito un poema de mi autoría: 'Las mujeres que en mí habitan'

En lingua galega: 'As mulleres que me habitan'




En castellano: 'Las Mujeres que en mí habitan'


lunes, 8 de marzo de 2021

Videolecturas de autoras y autores para este 8 de Marzo

 Mi agradecimiento a las autoras y autores que han prestado su voz para sumarse en este 8 de marzo al homenaje a la Mujer trabajadora:

Verónica Orozco, Marisa Martínez, Beatriz Molina Lorca, Giovanna Vivian, J.M Doblas, Aurora Rapún, Beatriz Molina Lora, Marta Navarro, Sol Gómez Arteaga, Sara Nieto, Fran Picón, Aurora Losa, Amaya Puente de Muñozguren, Belén Mateos y una servidora. 

Como administradora del blog quiero daros las gracias por vuestras reflexiones, versos, palabras y lecturas.



























Recordando el día de la mujer: reflexión y microrrelato de Belén Mateos Galán

La escritora zaragozana Belén Mateos Galán reflexiona acerca de la jornada del 8 Marzo en homenaje a la mujer, y nos lee una de sus creaciones:
'Pisando fuerte'

 

domingo, 7 de marzo de 2021

Fran Picón: Reflexión y poema dedicado a las madres

 El reconocido poeta Fran Picón reivindica el concepto de Feminismo y nos regala un bellísimo poema, dedicado a todas las madres y, en especial, a aquellas que lucharon un día para que se hiciese justicia: