Con motivo del 25N la escritora Sol Gomez Arteaga nos lee este escrito.
| Sol Gómez Arteaga |
Con motivo del 25N la escritora Sol Gomez Arteaga nos lee este escrito.
| Sol Gómez Arteaga |
de obsidiana, de lava candente;
son a malísima feiticeira que
agocha
a súa beleza entre sabugueiro e
fento,
a que traballa de sol a sol para
gañar
millo
e especias,
a das mans con calos e terra
de laboura intensa;
son a que goza do amor en montes
bravurentos,
a que axuda ás poldras
a parir;
son a que devorou a mazá, a que
encarnada
de desexo
inxuriou
o poder establecido;
son a que se inunda de arroz, de
fariña
e plenilunio;
son a que cría, a que alimenta, a
que agarima,
a que ergue
espadanas neste mundo;
son o monstro de tentacións e
pecado, son a
letra
escarlata
de pavo e calacús (terror enfeitado
de lenda):
son a que camiña soa entre os
areeiros
herbosos;
son a do aquelarre, o mito
que carga coas maldades; a gata
voluptuosa,
sensual e indecente, a danzarina
núa
que enche os corazóns
e é desprezada;
son Salomé, Lilith, Eva, Dalila (a
mala,
a alimaria);
son a aldraxada, a violada, a
vexada, a
pura, a infeliz, a apreixada entre
gadoupas
brancas.
Son
unha muller.
Poema de Lucía Novas Garrido
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| Lucía Novas Garrido |
Decidió no
presentar batalla porque se olió ganas de tarde de cristales rotos en aquel
espacio y no iba con ella la violencia, aun así, la mera obstrucción ya le
había causado algún rasguño que se sumaba a los muchos sufridos, ser abogada
feminista tenía esos reveses. Se volvió a casa porque un embalse de lágrimas
estaba a punto de estallar y anegarla en plena calle y no quería dar tres
cuartos al pregonero, ni dar equívocas muestras de impotencia.
Entró derecha a
la cocina, sin pasar por la sala para no preocupar a su marido, y bebió un vaso
de agua para enviar la pena atravesada en el pecho derecha al intestino
—digerirla se le hacía acuciante para poder buscar una solución—; las lágrimas
le pidieron paso y no tuvo más remedio que dar rienda suelta al embalse.
Pero su marido
entró en la cocina porque había escuchado la llave girar en la cerradura y le
extrañó el no recibir el “ya he llegado” de costumbre.
—¿Qué te
ocurre?
Podía haberle
dicho que la cebolla le hacía llorar, pero no había ni una cebolla en la
encimera, ni en la mesa de la cocina, solo el vaso vacío de agua... Terminó
contándoselo.
—No quería decírtelo porque pensé que lo que no se comenta no existe... Pero, cómo ignorar a dinosaurios que obstruyen vías.
—Obstruyen
callejones sin salida que tú no necesitas —le dijo mirándola de frente—, solo
eso. La igualdad que defiendes requiere calles despejadas, no callejones
atascados, y tú sabes dar con ellas, bella abogada —concluyó sonriente, y con
los ojos rebosantes de amor, llevándola a tocar el cielo.
Aunque el
dinosaurio no se cansó de ser barrera, ella agradeció poder ponerle perímetro y
altura, ¡cuánto le facilitaba el descarte y la elección de vías!
Relato incluido en Las calles que vendrán
Un texto de Rosa Campos
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| Rosa Campos |
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| Norma Yurié Ordóñez |
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| María Antonieta Barrientos |
Recibimos en el blog a una excelente y por entrañable escritora, María Antonieta Barrientos, una autora ciega, que percibe el mundo con los ojos del alma, con una dimensión poética excepcional por su belleza lírica y hondura.
Damos la palabra a María Antonia para que sea ella misma la que nos cuente como vive su experiencia creativa:
Biografía. María Antonieta Barrientos, Chile, 1966. Escritora ciega de la Patagonia. Ha publicado el libro infantil “Luciana, la ovejita magallánica” y el poemario “Todas las nieves, todos los vientos: Mi legítimo imperio”. Galardonada en numerosos concursos literarios. Publicada en antologías nacionales e internacionales de cuento, poesía y minificción, y en revistas literarias, formatos papel y digital. Reconocida como Mujer Destacada por la Municipalidad de Punta Arenas, los años 2013 y 2018, por su aporte en la historia y desarrollo de la ciudad. Miembro de la sociedad de escritores de Chile.
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MUSEO DE SOMBRAS El museo de los sueños truncos no era el de los más visitados. Por eso, cuando quiso entrar, no había fila en la puerta, ticket que pagar ni guía que explicara cuál era la colección más ignorada.
Publicado en revista Contexturas.org, museos en breve. Taller online UCAB (Univ. Central Andrés Bello, Venezuela), mayo de 2024.
PRÉDICA DEL OLVIDO Los hijos del sol, de la tierra, del viento, del agua, de las altas cumbres, de las grandes planicies, de las ardientes selvas, de los enmarañados canales australes, con sus ceremonias de exaltación de la vida, su ternura con la Pachamama, sus danzas y gozos que honraban la memoria cósmica, salvaguardaban la Verdad de la tierra y de los cielos. Vinieron los hijos de otras tierras y de otras aguas, y las juzgaron tradiciones paganas, cultos idólatras de nativos desnudos. Imposible contar el número de fiestas mágicas borradas con sangre y lágrimas, cercenadas por el despiadado filo de las festividades ajenas. Había llegado el cristianismo a poner la venda, con su manto de tinieblas y su cruz de olvidos.
Publicado en ANTOLOGÍA MUTACIONES, Editorial Eos Villa , Argentina (2024), Colección Literatura de las Américas.
ETERNIDAD Hace veinte años y siete segundos que no te beso, siete segundos eternos.
AMBIENTALISTA “Voy a devolver al río de la vida todos los versos”, se dijo en ese instante de conexión plena con La Madre.
MACERACIÓN Dejó remojando las palabras duras varios días hasta que fueran apetitosas, digeribles.
INMENSIDAD La hoja en blanco le exigía toda su sangre, y más.
SIN CONEXIÓN Una sonrisa metálica me saluda desde la niebla de la pantalla en blanco. Le respondo con mis labios de sangre, viento y miel, pero no entiende mi declaración de amor.
PRIMAVERA Se vistió únicamente con la más hermosa canción que pudo recordar, y salió a la calle entonando flores risueñas y pajarillos de vivos colores.
A NADIE LE FALTA DIOS
Un bullicioso tropel de mariposas, recién paridas sus alas nuevas, se acercan a mirar extasiadas, su reflejo nuevo en el espejo del agua. El agua piensa que debió morir, en algún momento en donde nadie le anunció nada, no sabe, no se acuerda. Lo que se le viene encima, aquel cielo ondulante y policromo, debe ser el paraíso del que tanto ha oído hablar. Minificciones publicadas en la Fanpage: ///
REAPRENDER LA VIDA (¿O conquistar la vida?) Cuando la noche comenzó a hospedarse en mis ojos. Cuando la oscuridad habitó mis horas y mis días. Cuando los rostros amados, sus gestos, sus sonrisas y sus guiños emprendieron el camino del ocaso. Cuando lo único que se instalaba frente a mí, era una silueta grisácea, un fantasma de la sombra que había sido un entrañable palpitar. Cuando el océano, los montes, los parques y todas las acuarelas del horizonte perdieron su abanico de acentos luminosos, y daba igual el amarillo canario o el blanco leche, el rojo encendido del pecho de la loica o el ceniciento de un día encerrado en su cárcel de cristal, las naranjas, los calafates o las rosas. ¿Y las rosas qué? Cuando una voz debía transmitirme más que una mirada, cuando un abrazo o un saludo con la mano, pasaron a ser tan importantes como el nombre, la edad, la manera de mirar o de estar en el mundo. Cuando una nube informe en el suelo, podía ser un brujo dormido, una piedra en el camino o mi propio pie. Cuando los muros, los muebles y las puertas, parecieron estar a la misma distancia de mi nariz y de toda mi humanidad. Cuando la noche, y la mañana de la noche, quisieron confundirse en un mismo lienzo, una misma y confusa niebla atemporal. Cuando las sombras seguían cayendo sobre las personas, las paredes y las manos. Y las rosas, la nieve, los flamencos, la magia de los libros, las golondrinas, los caballos, la primavera y todos los mundos del cielo y de la tierra casi pierden la vida en mi vida. Entonces, fue preciso aprender a vivir de nuevo, y a estar de otra manera en mis propios zapatos.
Publicado por Editora Laya (Argentina) en antología “Mujeres que dicen, 8M 2024”. |