martes, 4 de abril de 2017

Mañana...


Con cámara y sin cámara (Michael e Inessa Garmash)


Ella no lo llamaría bailar. Observa con desgana, casi con desdén, los pasos de sus alumnos. Qué cansado es ceñirse a estos bailes, contemplar, como quien ve llover desde la ventana esperando a que escampe, los torpes movimientos. Ella se siente grácil, ligera como una bailarina del viento. Le gustaría sacudirlos, insuflarles el aliento de la danza libre, en toda su plenitud, pero en la asociación no hay cabida para estas cosas. “Pídeles que bailen lo de siempre. Es lo único que quieren” fueron las palabras de su madre. Así que está ahí, viendo como sus pies se mueven. Bien. Mañana será otro día, piensa. Mañana intentará convencer de nuevo a la directora para que le permita crear su propio grupo de baile. Entonces bailarán al ritmo de los sonidos de la madre naturaleza, entre cascadas de agua y trinar de pájaros, entre olas de mar y repique de metal en los cristales, crujir de madera y hojas secas, roce de cuerpos oliendo a bosque, alas de libertad sobre el beso del viento. Mañana...

                                                                                                                                                                                   © Manoli VF