lunes, 20 de febrero de 2017

Sola hasta hoy



Cuadro: "¡Otra Margarita!" de Joaquín Sorolla



Sola en el mundo. Ante los hombres y ante dios. Siempre sola.

Sola cuando intentó que no sucediese. Sola cuando sucedió. Cuando descubrió que el pecado, pese a todo, había enraizado en su interior y pretendía dar fruto. Sola, los nueve meses de gestación.

Había luchado para que esa vida no germinase, para no traer al mismo infierno en el que ella estaba, a una víctima más o, en el peor de los casos, a otro miserable criminal. Pero no hubo forma. Todos los brebajes que tomó, todos los remedios que intentó aplicar, fracasaron en su intención, y la vida siguió, como las malas hierbas, siempre adelante.

No era más que una mujer sola. ¿Dónde estaban los guardianes del orden cuando los necesitó? Cuando su voluntad fue forzada, cuando lo perdió todo… Nadie le tendió una mano. Luchaba por  sobrevivir trabajando de sol a sol, sin más recompensa que un mendrugo de pan y un plato de caldo desgrasado. Hay actos ilícitos que se parecen a una obra de caridad. ¿Para qué dejarle crecer entre el frío y el hambre? En un mundo sin medicinas, sin ropa, sin calor, esperando a que las fiebres y la miseria se lo llevasen. Cuando lo tuvo entre sus brazos, su mente dijo no.

Hoy, por fin, va acompañada. La conducen, como a un vulgar reo a su condena que, para ella, es lo más parecido que conoce a la libertad.

                                                                                                       ©Manoli VF