jueves, 9 de marzo de 2017

Una sorpresa inesperada




La joven de la perla: Johannes Vermeer. Re- interpretación fotográfica: Francisco Arteaga. Modelo: Emma Fernández Fabelo.



El viaje había sido una auténtica pesadilla; el avión, aparte de salir dos horas después de la hora prevista, no dejó de moverse durante todo el vuelo a causa de las fuertes turbulencias.

Deseaba llegar al hotel, darse una buena ducha, cenar algo ligero y acostarse; lo que le esperaba a la mañana siguiente era muy importante y tenía que estar completamente despejada y descansada.

El Sr. Vermeer  la había llamado dos días antes. No conocía a nadie con ese apellido, pero cuando aquella voz tan agradable se presentó y le preguntó si era la Srta. Estefanía Martín, y ella asintió, lo que escuchó después la dejó completamente petrificada en la silla de su despacho. Tenía que presentarse en aquella ciudad alemana lo antes posible; la conversación duró unos minutos y colgó sin creerse lo que había oído. Aún hoy, y ya arreglada para ir al encuentro de aquél desconocido, dudó un poco y pensó en darse la vuelta y volver a España.



Él la esperaba en su bonito despacho de grandes ventanales y modernas alfombras. Ella entró algo tímida y se dieron la mano; se sentaron ante una enorme mesa de despacho y él sacó de una bella cajita de madera, una pequeña bolsita de terciopelo azul y se la entregó.

" Te pertenece. Tú eres la heredera "

Le habló del famoso cuadro de su antepasado, de la modelo, de las perlas...

" La modelo era una joven española que estuvo al servicio del pintor" le dijo. Hemos buscado a su familia en su país y la única persona, después de mucha investigación es usted. Mi antepasado regaló esos pendientes de perlas por su trabajo de posar para él y por sus años, desde muy joven, cuidando de su casa. Son suyos y de nadie más.

En el viaje de vuelta iba leyendo la historia, al tiempo que se acariciaba uno de los pendientes. Una hermosa y reluciente perla.


                                                                ©María Manrique Fabelo