Mostrando entradas con la etiqueta Esculpiendo letras. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Esculpiendo letras. Mostrar todas las entradas

lunes, 28 de agosto de 2017

Hay manos que acarician






  Hay manos que acarician, hay manos que envuelven. Hay manos suaves. Hay manos que consuelan. Hay manos cuyo leve roce basta para ahuyentar la desdicha. Hay manos que se llevan el dolor del abandono. Hay manos que acaban con el desaliento. Hay manos que devuelven la esperanza. Hay manos que sanan, manos que apagan la fiebre. Hay manos que se confunden con los lirios; manos de dedos alargados que se pasean por las teclas de un piano y nos regalan con un Nocturno de Chopin. Hay manos que hablan, manos que escuchan. Hay manos que gritan, manos que interrogan, que ríen, que gimen, que lloran; manos que encierran una frase entre signos de admiración; manos que llenan silencios, manos que acallan la voz. Hay manos sensuales que seducen con su danza y manos que cierran el paso al amor. Hay manos que acercan y manos que alejan. Hay manos ásperas acostumbradas a trabajar la tierra, que arrancan las malas hierbas, que hacen crecer la vida. 

  Hay manos y manos. Hay manos y tus manos. Tus manos: manos que me enamoran, manos que me matan.

  Manos blancas son tus manos. Manos que despiertan mis sentidos. Manos que saben a canela. Manos que traen la fragancia del tomillo y, con ella, cientos de promesas. Manos que me riegan de ternura y hacen nacer una rosa carmesí.

  Manos blancas son tus manos. Manos que me mienten. Manos que me golpean. Manos que me hieren. Manos que me golpean. Manos que me duelen. Manos que me golpean. Manos que me piden perdón. Manos que me golpean. Manos que alientan mi miedo. Manos que me golpean.

  Manos blancas no son tus manos. Manos manchadas de sangre. Manos manchadas con mi sangre. Manos que matan nuestro amor. Manos que hacen crecer mi odio. 

  Hay manos y manos. Hay manos y tus manos. Tus manos: manos que me enamoran, manos que me matan.




Imagen: Support. Lorenzo Quinn

sábado, 26 de agosto de 2017

El secreto



La imagen puede contener: exterior
Support (Lorenzo Quinn)
escultura en el canal de Venecia, junto al hotel Ca´ Segredo
Anoche tuve un sueño. Soñé que tus manos emergían desde el fondo del agua y lo llevaban todo. Se llevaban los sueños de los niños del piso de abajo. Las plantas trepadoras de la vecina. Las escaleras y el ascensor. El apartamento en el que vive la joven pareja que acaba de mudarse a nuestro edificio. Los balcones, con las floridas hortensias y los geranios. Los gatos asomados a las ventanas. Y mi propio miedo. Yo bajaba, entre los escombros y el hundimiento, hasta el fondo del canal para encontrarte. Entonces te abrazaba, más fuerte que nunca, más libre que nunca, y te decía lo que nunca te dije: que te quiero. Que siempre te he querido y te seguiré queriendo, aunque tú, desde el fondo del agua ya no pudieses responderme.

                                                                    ©Manoli VF

miércoles, 26 de julio de 2017

Testigo de excepción


La imagen puede contener: una o varias personas, calzado, árbol y exterior
La niña sin miedo (kristen Visbal) frente al Toro de Wall Street (Arturo di Modica)


Nueva York no es lugar para pobres, -dijo socarronamente el tipo del mostrador ante el que yo acababa de vaciar mis bolsillos en la pensión de Wall Street....
-Perdone amigo, mañana tengo que madrugar, -contesté. Y entré en mi habitación.
Tantas veces había estado en Pamplona y había sentido esa emoción, que cuando me propusieron el trabajo me entusiasmó, aunque al principio lo tomé con prevención. Era la lucha a muerte largamente anunciada, la osadía e ingenuidad de una niña de 10 años contra la brutalidad de un animal violento de más de 600 kilos. La bella contra la bestia, nunca mejor dicho. Estamos en 2056 pero en la época de los viajes en el tiempo, la física cuántica y la telepatía, la gente sigue moviéndose por los mismos tópicos primitivistas.
A las 8 de la mañana comenzó la función. La niña se le encaró retadora ante las voces de asombro del público congregado. El toro reaccionó haciendo acopio de todo el raciocinio que su limitado intelecto le permitía:
-Quita de ahí niña o te voy a embestir.
-¿Por qué? Yo no te he hecho nada, -dijo la niña displicente.
-Es mi naturaleza, y así será por los siglos de los siglos.
-Pues mi naturaleza es el valor y la dignidad, así que aquí permaneceré sin apartarme un ápice de mi camino.
Pero he aquí que se obró el prodigio. Una madre se hincó de rodillas en el suelo pétreo y oró a los dioses, y sí amigos, yo, Ernest Hemingway, fui testigo de excepción. En aquel punto y hora aquellos dos seres dotados de vida quedaron convertidos en el estado que veis: sendas estatuas de bronce para la admiración de la humanidad.


María José Triguero Miranda

La espada de Damocles



'Love' by Alexander Milov (Burning Man, Festival, 2015)

Lo sé, amor, este golpe ha sido descomunal. Nuestra pasión se quemó en su propia llama. ¿Cómo podría describir nuestro encuentro? Me envolvió como un torbellino tu mágica sonrisa,  me capturó como un hechizo el  rayo de luz de tus ojos,  quedé atrapado para siempre en la red de tu presencia cautivadora. Después de una corta relación decidimos unir nuestros caminos a partir de aquel día aciago. Sí, digo bien, aciago porque nuestra situación sería  diferente de no haber tomado tan vital y trágica decisión. Primero fue la ilusión del matrimonio, luego la esperanza de los hijos, la proyección de nuestro amor hacia el futuro. No cabía mayor contento en nuestras vidas, me sentía tan feliz que a ratos consideraba si  realmente  merecía tanta dicha. Ya lo sé, amor. Nada de esto estaba previsto, nunca lo está. La vida es siempre un libro en blanco que nos sorprende con un borrón en la página más insospechada.  Y de pronto todo se truncó.  Fue una puñalada que nos hirió de muerte. La pregunta se precipitaba como una losa sobre nosotros: ¿Por qué?, sin saber que no era esa la cuestión a plantearnos, sino ¿Cómo íbamos a vivir con esa carga sobre nuestros hombros?

Ahora nos planteamos la huida hacia ninguna parte, como si huyendo pudiéramos salvarnos de la desgracia, como si corriendo en direcciones opuestas pudiéramos matar el amor que nos unió para crear esas nuevas vidas que ahora forman parte de nuestra existencia, como si pudiéramos matar también nuestro amor hacia ellos, esa llamada que desde dentro nos atrae con una fuerza arrolladora. ¿Quién vencerá? ¿Nuestro yo-escaparate, imagen hueca, forjada a base de convencionalismos, y ahora abatido ante la prueba que la vida nos  ofrece?, o ¿nuestro pequeño yo-niño interior, luz y latido de nuestra existencia más auténtica? Toma sus manitas, míralos a los ojos, son tus hijos ¿Acaso has sentido alguna vez  un estremecimiento más impetuoso?

María José Triguero Miranda


Meditación



La imagen puede contener: 1 persona, de pie y exterior
La Turista (Vadim Borovyk)
¡Por fin!, suspiró Génesis aliviada, apoyándose para descansar en el pretil del puente. Hizo balance de su periplo mientras se materializaba en un ser humano: se descalzó para sentir mejor el contacto con la superficie terrestre. Había sido un largo viaje a través del espacio cruzando millones de galaxias. Los vientos siderales no habían logrado desviarla de su ruta, dejándose llevar por la voz in...terior que le servía de guía, a merced de tormentas cósmicas en regiones de formación de estrellas, donde las presiones de radiación y las ondas de choque de supernovas ponían en serio peligro su vida y su integridad. Ya dentro del Sistema Solar, los pedazos de lunas de otros planetas como Marte, la golpearon con violencia convertidos en meteoritos poco antes del amanecer. Pero ahora estaba a salvo en este bello planeta y nada importaban las adversidades sufridas: "ser uno con el espacio-tiempo, ser uno con la luz y saber que la fe en la victoria es mucho más fuerte que los vientos siderales y la llama de millones de soles y que yo misma soy parte de ese polvo de estrellas, eso es lo que hace posible el triunfo". Sus remembranzas le producían una inmensa satisfacción: "he dibujado un arcoíris con las moléculas de agua que encontré dispersas en el universo y me dejé llevar por esos vientos hacia el fondo del agujero de gusano adonde mi voz interior me condujo con autoridad".
Después de tomarse ese ligero respiro Génesis pensó: "tengo hambre", y dejando su bolso sobre la barandilla del puente, volvió su rostro hacia el tímido sol que surgía entre las nubes y dejó que sus rayos le procurasen su energía vital.

María José Triguero Miranda

¡

El flechazo




La imagen puede contener: personas sentadas y calzado
La Conversación (Etienne) la Habana, Cuba.


Él: "¿Y a usted quién le robó el corazón?"
Ella: "Nadie. Yo decidí entregárselo a alguien hace tanto tiempo que ni recuerdo cuándo fue. Pero dígame, ¿Cuál es su historia? ¿Cómo perdió el corazón?"
Él: "Es una triste historia, digamos que a fuerza de amar, el sentimiento se fue desgastando como una pastilla de jabón. Ya no sé lo que siento ni quién soy, solo tengo un gran hueco en el alma que no sé con qué llen...arlo".
Ella: "Es curioso, a mí me pasa igual. Siento el vacío que dejó mi corazón y una tristeza fría como el metal que nos confiere esta sobria forma. Pero… espere un momento ¿No es acaso un pájaro lo que acaba de atravesar el hueco de su cuerpo? Y mire, también el mío… no es uno, son dos, y mariposas, y ahora que reparo… ¿No es un arcoíris lo que veo a través de ese gran hueco? Creo que el sol se refleja en las gotas de agua que flotan en el aire tras la tormenta. Y hay también aromas de flores y acordes de música, y voces risueñas"…
Él: "¿Sabe? Tal vez no haya vacío en absoluto. Tal vez quien nos forjó lo hizo así a propósito para permitirnos descubrir nuestra verdadera esencia. Sólo debemos mirar desde cierta distancia en lugar de mirarse a uno mismo, así encontraremos todo un universo de colores, de olores, de sensaciones… de hecho dicen que ni siquiera en el espacio exterior existe el vacío, todo es materia oscura, energía oscura, todo ocupa su lugar en el universo".
Ella: "Tiene usted razón, mirémonos no sólo a la superficie, vislumbrando más allá"…
Él: "¡Qué bello es su rostro! e intuyo que así será su mente aunque no pueda verla, creo que podría amarla si tuviera corazón".
Ella: "Yo le amé en cuanto sentí su presencia, porque también la razón tiene su manera de amar como acaso no sepa amar el corazón".

María José Triguero Miranda

Auxilio


Escultura: Support (Lorenzo Quinn)


En el logotipo de una ONG aparecéis abrazando el mundo como si fuera un balón, buen marketing que sin embargo no parece demasiado efectivo, teniendo en cuenta la situación actual de millones de seres humanos. Cargáis a un niño recién nacido y lo mostráis a sus padres embelesados. Empuñáis un fusil y amenazáis a vuestros semejantes en el campo de batalla. Enarboláis una bandera blanca, agitándola en el aire en son de paz. Sujetáis una pancarta reclamando derechos, libertad o justicia. Manejáis la batuta dirigiendo con maestría la ejecución de un concierto. Mantenéis  con dominio el volante de un autobús de pasajeros recorriendo un sendero en la montaña entre desfiladeros  y quebradas. Manipuláis con pericia el bisturí para practicar una operación a corazón abierto. Alzáis el puño cerrado entonando un himno contra la opresión. Eleváis el cáliz con solemnidad en la misa del domingo  ante la silenciosa devoción de los fieles. Acariciáis el cuerpo desnudo del amante con  trémula ternura, despertando poco a poco sus sentidos. Contáis con prodigiosa habilidad los billetes manchados de sangre, fruto de una infame transacción, o las monedas que recogisteis mendigando en la calle, la palma extendida, la cabeza gacha, en señal de sumisión. Habláis a los sordos haciéndoles llegar los mensajes transmitidos entre el común de los mortales. Domináis el pincel, el teclado, la aguja, la azada, las riendas, el timón… Levantáis, apretáis, tocáis, brindáis, ofrecéis, os aferráis, os ocultáis, sopesáis, os apoyáis, apoyáis,…Y por fin descansáis apoyada una sobre otra, sometidas a la naturaleza y al tiempo que todo lo reduce a cenizas… pero a veces,  por encima del tiempo está la voluntad. ¡Ayudadme a mantenerme con vida!  Soy yo, la Tierra, quien ahora suplica auxilio, no me dejéis hundirme en las aguas nauseabundas de la degeneración y la podredumbre. Soy yo quien os dio todos los elementos: barro, agua, madera, metal, cristal, fuego, para crear tanta belleza, como este palacio que sucumbirá en el fondo del mar, ajeno a este grotesco simulacro que los humanos habéis ingeniado, fiel reflejo de vuestra locura y vuestra barbarie.

María José Triguero Miranda

miércoles, 31 de mayo de 2017

EL BLANCO: Minucias colaterales






Escultura "SUPPORT"  de Lorenzo Quinn




Los asistentes a la fiesta llegaron de todas partes: del norte, del sur, del oeste y de al lado.
Traían por delante, sus regalos; a la espalda, sus mochilas llenas; por dentro, una buena colección de deseos, miedos, reproches. Y algunos hasta acababan de secar sus lágrimas, mientras otros parecían perdidos.
Unos pocos ignoraban a los otros, los del fondo desconocían... Empezó a desmoronarse la confianza.
Se resquebrajaban los muros, se deshilachaban las cuerdas, no adherían los apegos, y todo parecía oscurecer a pesar del aspecto de gala maquillada en blancos brillantes.

Pero entonces, algunos, no se sabe si los del Norte o los de Al Lado, decidieron observarse, conversaron y comenzó a brillar una mirada aquí, una sonrisa allá, incluso terminaron abrazándose.
Y sucedió el milagro: Unas manos gigantescas emergieron de lo más profundo, y tocaron, y crecieron.
Y se volvieron blancas como alas angélicas, y sujetaron, y acariciando suavemente, confortaron a todos. Y la fuerza del abrazo impidió el derrumbamiento, y terminaron tranquilos.
Se mantuvo íntegro el armazón del conjunto.
Y hoy respiran todos, orgullosos, exhaustos, humanos al fín y al cabo. Triunfó el blanco. En el recuento del día, no hay víctimas directas, tan solo minucias colaterales.
Se rumorea que hasta el homenajeado de la fiesta afirma que ese ha sido el día más feliz de su vida, tal fue el esfuerzo por el impulso del Blanco.


(Manoli Asenjo)







domingo, 28 de mayo de 2017

Un trocito de cielo







  El corazón palpitaba desbocado de dicha. Natacha se recostó sobre el poyete, contempló su casa nueva y dejó que los rayos del sol le cosquillearan la punta de la nariz. Poco a poco se fue dibujando en sus labios una sonrisa. Cerró los ojos y rememoró el largo camino que había recorrido hasta llegar allí.

  Su padre había sido buhonero. Vendía baratijas de pueblo en pueblo en un carromato pintado de rojo y azul, tirado por Willa, una burra muy coqueta que se negaba a andar si no la engalanaban con cintas de seda amarillas. A Natacha le parecía oler la fragancia que desprendían las amapolas en primavera. Al pasar por los campos florecidos, Willa se paraba en medio del camino a comer las margaritas sin que las voces de su padre tuviesen poder alguno sobre el testarudo animal. 

  Pero a Natacha le cansaba tanto ir de pueblo en pueblo sin detenerse en ninguno sino unos días. Contemplaba con envidia a las muchachas de su edad que se acercaban al carromato a comprar una peineta de plata, una cajita forrada de terciopelo o un abanico de encaje. Soñaba ser como ellas y se preguntaba cómo sería vivir en una casa y ver el mismo trocito de cielo cada mañana al despertar.

  En una bolsita de tela, guardaba sus ahorros que para cumplir algún día su sueño. Así pasaban los días, las semanas, los años, sin que el montoncito de monedas se elevara una pulgada.

  Pero la espera se había visto recompensada. Su padre, abrumado por la fatiga de los años, vendió el viejo carromato y compró una casita en la ciudad. Natacha ya podía contemplar el mismo trocito de cielo cada día y Willa deleitarse a su placer con las margaritas.



© Ana Madrigal Muñoz
Todos los derechos reservados

sábado, 27 de mayo de 2017

LA CONVERSACIÓN

La imagen puede contener: personas sentadas y calzado
La conversación (Etienne) La Habana, Cuba.

Tanto tiempo llevaban en silencio. Tanto tiempo desconectados el uno del otro sin compartir sueños ni proyectos, sin hallar un hueco por el que abrazarse, aferrados como estaban a sus respectivas pérdidas. Tanto tiempo llevaban sin hablarse que, después de vaciar el corazón y el alma por la red, buscando por separado aquello que habían perdido, cuando al fin dieron el paso para conocerse y se encontraron en el parque, no se reconocieron.

Las olas de la vida habían abierto tantas grietas en sus semblantes que ya no eran los mismos. Habían luchado tanto para olvidar sus respectivas heridas que no había lugar para el recuerdo. Al verse hicieron borrón y cuenta nueva y, poco a poco, las palabras afloraron de nuevo.

                                                                                MVF©



Aires de cambio


La imagen puede contener: 1 persona, de pie, cielo y exterior
La Turista (Vadim Borovykh)




Cuando avistó el puente suspiró, liberada, por primera vez en mucho tiempo. El verano ruso era lo más parecido a la fresca primavera o los primeros albores del otoño de su región. Después del año maratoniano que acababa de pasar, había decidido tomarse un largo descanso. No soportaba seguir viviendo en el mismo sitio, recorrer los mismos caminos de regreso a la soledad de su casa, como si nada hubiese pasado. Como si los árboles no siguiesen siendo los mismos que acogieron las promesas de amor que habían hecho bajo sus ramas. Como si las farolas, los cafés, las paradas del metro y hasta el empedrado de las calles, no fuesen mudos testigos de sus noches, sus horas compartidas, el eco acompasado de sus pisadas. Ahora, descalza y apoyada en el muro, de espaldas al río Volkhov, saboreaba en toda su intensidad la experiencia de sentirse turista en una tierra nueva. Había venido por unas semanas pero, contemplando las formas cambiantes de las nubes, se le ocurría que quizás estaría bien dejar que decidiesen las circunstancias.
 
                                 
                                                                            
                                                                   Manoli VF



miércoles, 10 de mayo de 2017

Volved a Casa

¿Qué les pasa, Berta? ¿Por qué no se miran, no dialogan? ¿Dónde quedaron aquellas risas y los proyectos, y la alegría juntos?
Yo que sé. Ella te sigue queriendo, pero la ambición, las prisas, las técnicas modernas, el dinero, la falta de tiempo y el orgullo… Muchos frentes contra el amor.
Ella cree que no la valoras, él se siente despreciado. Nada de eso es verdad, pero aquí nos han dejado, solos.
Hay quien dice que cuando un ser humano toma la decisión de rendirse, las células de su cuerpo empiezan a morir desde ese mismo instante. Y eso es lo que han hecho: rendirse; sentarse, sin mirarse a los ojos, dejarse caer y esperar al fin.
Son dos adultos necios que han olvidado su niño interior. No ha sido por maldad, simplemente no son felices, porque no se han dado cuenta de que están equivocados.
Pero aquí estamos, tenemos que luchar, empujarlos a nuestro encuentro. Que vuelvan, que miren aquí dentro. Si nos encuentran nos recuperarán y perdonarán, y si nos perdonan se perdonarán a sí mismos y entonces volverán a aceptar a los demás con capacidad de amarlos sin medida.
Venga, vamos a llamarlos. ¡Eh! ¡Berta!, ¡Joel! somos vuestros niños heridos. ¡Bajad a abrazarnos, a recogernos, a mimarnos y aceptarnos otra vez! Por favor…
Mira… ¡Sí! Sí…Ya se vuelven. Te dije que aún nos querían. No todo está perdido.


"Love" Alexander Milov (Burning Man, Festival, 2015)


(Manoli Asenjo)

sábado, 6 de mayo de 2017

DISCURSO PARA LA BESTIA

Despierta, no seas iluso. No te dejes engañar. Sí, ya sé que estabas solo, pero me han puesto aquí para que te avise. No temas.
Pero bueno, te pones en posición de ataque, resoplas, escarbas… ¡Uy qué miedooo, ja ja ja! ¿No ves que empleas una falsa táctica de ataque antes de la defensa? Te has creído todo lo que te han dicho, que eres una fiera asesina dispuesta siempre a embestir para matar. Que hay que batirse contigo en un duelo a muerte… ¡y que eso es una fiesta! Muchos eruditos lo han llamado arte Te mienten. Sobre todo, aquél que ha escrito: “En verdad, detrás de la fiesta hay todo un culto amoroso y delicado en el que el toro es el rey".
No eres el rey, eres el reo. Ellos son los criminales. No tú. Ellos harán negocio contigo. Tú no sabes lo que es el dinero, ellos sí; son capaces de mentir, matar constantemente por obtenerlo. Tampoco entiendes de estos verbos, animal incorrupto, ni probablemente sepas qué es la sangre, bajo ese aspecto de fiera. Pero ellos la harán correr; y bailarán sobre tu estela roja, al compás de músicas de fiesta, te arrastrarán bajo el furor de los vítores, de los aplausos. No, querido, el hombre es la bestia. Es tu enemigo, es tu opción mortal. Vete. Sálvate. Ahora, que aún no es tarde.
Manoli Asenjo

jueves, 4 de mayo de 2017

Opuestos

Love by Alexander Milov (Burning Man, Festival 2015, Nevada)


La vida siempre acabará devorando el recuerdo
                    -Jorge Luis Borges-


Hoy te he visto. Por un momento olvidaste revestirte con tus siete corazas. Estabas solo, mirando el atardecer en silencio. Tus ojos te delataron, la lejanía de tu mirada hizo que me volviese nube de repente, condensación de agua que aleja el viento y siempre regresa para desbordarse. A tu lado, sin que me vieses, espalda contra espalda, he contemplado el otro horizonte, el que se quedó atrás, cuando aún eras aquel que conocí, que caminaba contra el viento sin ninguna coraza. Algo de ti ha sobrevivido en tus ojos, y ha hecho que me reconocieras al volverte. Sí, yo soy aquella a la que prometiste amor eterno, y fingiste olvidar para irte a pelear contra el viento. Nuestros niños más íntimos se han reconocido y se abrazaron por una eternidad: lo que dura un momento.
 
                                                                           MVF©

viernes, 14 de abril de 2017

La voluntad de Carol

La niña sin miedo (kristen Visbal) frente al Toro de Wall Street (Arturo di Modica)

Algo había en la mirada de Carol que hacía amilanar hasta al más fiero animal. Cuando la niña se plantaba no había fuerza en el mundo capaz de moverla. Ni sus padres ni ningún miembro de la familia entendía de dónde había sacado semejante coraje. Que era una niña que sabía lo que quería y de un espíritu indomable era vox populi en el vecindario, pero que además era más valiente que el miedo, solo alcanzaron a saberlo aquel primer domingo de junio, cuando uno de los toros se escapó de la plaza de Ronda y sembró el pánico en las calles de la ciudad. En cuanto la policía ordenó desalojar la zona, Carol se escurrió de la mano de su padre y se plantó delante del toro, erguida y desafiante, con toda la fuerza del universo concentrada en sus ojos retando al animal. Entonces, todos los que allí estaban pudieron asistir al prodigio de ver al astado retroceder ante la niña y, contra todo pronóstico, arrodillarse ante la magnitud de su voluntad.


                                                                                                      Manoli VF©

Esculpiendo letras


Con este nombre iniciamos un nuevo ejercicio, en el que subiremos textos basados en esculturas de diferentes artistas.

Fotografía número uno: Nos muestra, en esta ocasión, dos esculturas:

La niña sin miedo de Kristen Visbal y El toro de Wall Street de Arturo Di Modica, la foto está realizada por la fotógrafa Federica Valabrega. Ambas esculturas son un icono, y la idea de enfrentarlas partió de la firma State Street como parte de su campaña de llamamiento a las empresas con motivo del día internacional de la mujer, para incentivar la contratación e igualdad femenina.


http://economia.elpais.com/economia/2017/03/08/actualidad/1488994904_101733.html?id_externo_rsoc=FB_CC

La niña sin miedo (kristen Visbal) frente al Toro de Wall Street (Arturo di Modica)

Fotografia número dos:

Love es una obra elaborada por el artista ucraniano Alexander Milov y que se hizo famosa en la exposición que tuvo lugar en el festival de arte Burning man (hombre en llamas), que se celebra anualmente en el desierto de Nevada (Estados Unidos). Las carcasas simbolizan a un hombre y a una mujer dándose la espalda, marcados por el dolor, mientras sus niños interiores tienden las manos para reconciliarse. La escultura, que se ilumina por la noche, representa el conflicto entre el dolor y la esperanza de la inocencia.

La imagen puede contener: calzado, nube, cielo y exterior
Love (Alexander Milov)
Fotografía número tres:


Novgorodochka" traduccido: "La turista" situada en el centro de la ciudad Rusa Veliky Nóvgorod (cerca de San Petersburgo) sobre el río Volkhov, y el autor es Vadim Borovykh.

La imagen relajada de la mujer, con los pies descalzos (clickad en la imagen para verla al completo) y expresión soñadora, invita a la imaginación...

La imagen puede contener: 1 persona, de pie, cielo y exterior
La turista (Vadim Borovykh)
Fotografía número cuatro:

Escultura propuesta: La conversación
Autor: Etienne.
La escultura La conversación del francés Etienne, fue donada por Vittorio Perrotta a la oficina del historiador de La Habana, y hoy está ubicada en la plaza de San Francisco de Asís, en La Habana (Cuba)
La imagen puede contener: personas sentadas y calzado
La conversación (Etienne)

Fotografía número cinco: 

Support de Lorenzo Quinn. Esta escultura en forma de manos emergiendo del canal de Venecia, junto al hotel Ca´ Sagredo, pretenden concienciar sobre el cambio climático.

La imagen puede contener: exterior
Support (Lorenzo Quinn)